Friday, December 11, 2015

El día que Adele se convierta en Taylor Swift

¿En qué consiste el gran éxito logrado por la nueva generación de Idols del pop internacional?

Los fans lo esperaban, y así llegó, el nuevo disco de Adele, titulado 25. Su rival, al menos de forma virtual, anuncia un posible impasse luego de haber amasado una enorme cantidad de dinero como resultado de su última gira y un patrocinio de parte de gigantescas marcas como Coca Cola. Taylor Swift, quien siempre se enfrenta con Adele a la hora de lograr reconocimiento en los medios y premios de la industria cultural, se retiraría para airearse un poco de los escenarios.

Imaginemos un escenario futurista. Podemos volver a ver Blade Runner, o tal vez, repasar a aquellas extraterrestres amantes de la música que habitaban en la fundamental Robotech. Al volver a nuestro cotidiano planeta tierra, tal vez, no parezca tan alocado.
¿Cuándo Adele se convertirá en Taylor Swift? Renunciará la primera, a indagar en esa imagen más seria del pop internacional, donde se engalana con sacros vestidos negros ¿Hasta cuándo proseguirá con su luto? Si es que éste fue alguna vez eso que creemos ver a través de nuestras pantallas.
¿Es una imagen forzada, que crean nuestras mentes gracias a insinuaciones de la prensa, o existe de verdad la rivalidad entre las dos divas de la escena pop internacional?
Desde la irrupción del nuevo milenio, la imagen de las idols, con la figura central de Madonna, como núcleo central de su imagen, se ha ido desperdigando a la popularidad dentro de las redes. La nueva generación, que incluye a Miley Cirus, que ahora oficia el rol de anti idol, Selena Gómez, Carly Rae Jepsen, entre muchas otras, a las que tal vez, Lady Gaga marca su propio estilo distópico y se despega del rebaño.


Si repasamos brevemente la carrera de las dos puntas de lanza del pop, podemos entrever serias diferencias, y coincidencias sustanciales. En ambas se ve un trabajo de producción muy loable y típico de las grandes discográficas. En cambio, la perfomance de Taylor Swift está ligada a los sonidos electrónicos y a la independencia de utilizar instrumentistas en vivo. En su última etapa, se la ve más ligada a la performance escénica, donde recurre a secuencias de baile y a escenificaciones en vivo. La diva estadounidense hace uso de sus atributos físicos, a la manera de cómo lo han hecho sus predecesoras. En esto, se asemeja a la primer etapa de Madonna o de Britney Spears, donde las divas resaltan sus figuras provocativas, pero nunca dejando que se pierda su inocencia, o el look naive que las caracteriza. Como una vez escribió Phillip K. Dick, anticipando la escena pop, Heather Hart, la idol fútil de Fluyan mis lágrimas dijo el policía, podría ser el futuro ficcional de Taylor Swift.
Adele, en cambio, no recurre a las bases generadas por computadora, y tampoco ha hecho colaboraciones con otros artistas, como es en el caso de Taylor Swift, que suele colaborar en singles de artistas de otros géneros. Adele permanece fiel a las fórmulas con las que siempre ha trabajado. Se presenta junto a un grupo, reducido o numeroso dependiendo la ocasión, de músicos sesionistas, donde la mayoría la ha acompañado durante gran parte de su carrera. También prosigue con su look típico, vestida de negro y muy maquillada, con gran resalte de sus ojos.
Sobre el escenario, Taylor Swift recurre a múltiples movimientos y desplazamientos, logrando un gran control sobre el timing del espectáculo. Adele, al contrario, permanece estática, en el centro de la puesta en escena. Ella concentra la atención en sus expresiones minimalistas, en el lenguaje que transmite. Lo esencial de Adele es no dejarse tentar por la forma, si no, por resaltar el contenido. He ahí una de las diferencias más radicales entre las dos artistas, la importancia de la música que interpretan. Adele enfoca la atención en sus canciones, en el mensaje y su transmisión; Taylor se enfoca en el show que ofrece a su público.

Sigamos con la comparación. El género es el mismo, las dos artistas realizan pop, y no es exactamente un pop transgresor. Como es típico, la importancia reside en las letras de las canciones. Adele mantiene una esfera íntima, donde sus tópicos suscitan sus experiencias más personales y privadas. Ella convierte sus frustraciones y vivencias en las canciones que caracterizan su estilo. Taylor Swift también expresa sobre sus frustraciones amorosas y mantiene por momentos una actitud agresiva y satírica, fruto del desengaño y la ruptura de alguna relación. En sus últimos singles también se puede reconocer una crítica a los medios y a la prensa. La crítica a los chismes tiene efectos contraproducentes. Al aludir a los medios el contenido se banaliza y cae en la trampa mediática, al mencionar el veneno trivial, la frivolidad invade el mensaje y se vuelve todo un circo montado milimétricamente.

Ambas artistas se encuentran en el esplendor de sus carreras, pero no debemos olvidar que si prosiguen en el rubro, pueden ofrecer muchísimo material a la industria, por eso, realizar profecías y vaticinios es oficio de necios. Lo que sí podemos hacer, es seguir inculcando preguntas que acechan cada vez que una novedad surge.
Con tres discos con altos índices de éxito ¿cuánto tiempo perdurará intacto el estilo de Adele? ¿Hasta cuándo seguirá legitimado el estilo de canciones de desencuentro y ruptura? Puede ser que se próximo el tiempo en que veamos como el mensaje se vuelve recurrente y entra en decadencia. La fama dura poco, y el éxito es ingrato. Esa es una ley dentro del mundo del espectáculo ¿Podrá Adele reinventarse y mantener un estilo único y personal? Lo que nos lleva, a preguntarnos ¿qué tan lejos está el día en que Adele se convierta en Taylor Swift?






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Saturday, November 21, 2015

El post del Opening

Aprovechando el impulso del post anterior, voy a hablar un rato sobre los openings y los endings de las series de animación japonesa (anime).
Para aquellas personas que no están familiarizadas con el género, un resumen breve (demasiado) sería que, desde el final de la segunda guerra mundial, Japón se vio influenciado en gran manera por la cultura de Estados Unidos. Esto llevó a una gran expansión del manga (fusión de la tradición japonesa de dibujo y la estadounidense del cómic) y a los albores del anime (la versión de televisiva del manga). Hoy en día, éste género contiene a una gran industria que provee de material para todo tipo de públicos, y es por eso que podemos encontrar una gama enorme de series.
Una característica particular que han desarrollado estas series es la apertura y cierre de cada capítulo con una secuencia animada, denominada Opening para la apertura del episodio y Ending para el cierre. En las secuencias se muestran diferentes aspectos de la serie y con diferentes estrategias de montaje. Generalmente, en las serie shonen (acción y pelea al estilo, héroe vs. villano) se abre con un opening dinámico e impactante. La regla general es generar intriga y aprovechar el misterio de la trama para enfatizar las emociones de los personajes.

Actualmente, el mercado japonés utiliza diferentes bandas de rock y de pop (denominados como J Rock o J Pop respectivamente) los cuáles ofrecen un caballo de batalla para sumar a la serie.
Estas secuencias tienen gran importancia dentro de la popularidad de los animes, ya que una buena entrada garantiza mayor popularidad de un anime y si una canción es pegadiza, garantiza que será escuchada independientemente de la serie. Los artistas se prestan a estos proyectos ya que sirven como medio para difundir su música, y son varios los casos de bandas que han saltado a la fama gracias a un opening o un ending. Un caso insignia es la banda L Arc en Ciel quienes han colaborado en gran cantidad de series de anime y poseen fama internacional, siendo de las pocas bandas que pueden realizar giras exitosas fuera de Japón sin dejar de cantar en su propio idioma.

Las características de los videos varían, pero podemos encontrar pautas generales, más que nada, en el ya mencionado género shonen. Opening y ending se pueden concebir como un mero artificio, como un recurso para generar expectación, o si no, más arriesgado, para extender la estética de la serie y armar un breve video de animación de buena calidad. Los openings más recordados son aquellos que poseen una canción de calidad, y pegajosa muchas veces, y que además posee interés como producto propio. También, los videos que han pasado a la historia como joyas del recuerdo popular son aquellos que, sumado a todo lo anterior, han acompañado a una serie de gran popularidad, como por ejemplo, los openings de Dragon Ball o de Saint Seiya (Los Caballeros del Zodiaco).

Ahora sí, repasemos solo una parte de los openings y endings icónicos.




Usemos como ejemplo de opening tradicional a Chala Head Chala de Dragon Ball. Primero, este opening abre a una serie shonen de gran popularidad, que además, marco a una enorme generación de espectadores alrededor de todo el mundo. Este opening significa la nueva popularidad del anime en el mundo entero, y ahí radica su supuesta universalidad (hasta el día de hoy sigue siendo transmitido en la televisión abierta). Aquí el mensaje es claro,  la música dinamiza el video y se hacen pocos planos de los personajes dando la información justa. Los personajes principales se encuentran bien definidos y no se visualiza a los enemigos en cuestión.
Si seguimos la veta del shonen, podemos mencionar openings como el que musicalizó la banda de rock Flow a la serie Naruto, y también, el opening Ready Steady Go por L Arc en Ciel para Full Metal Alchemist. Ambas series shonen han cautivado a varias generaciones tanto orientales como occidentales.

Veamos un ejemplo opuesto. El opening de Cowboy Bebop, serie insignia del género y para muchos, la mejor de la historia. La banda sonora de esta serie merece y tendrá un post aparte, pero la genial impronta y participación de Yoko Kanno generó una de los mejores aportes musicales de la historia y ha contribuido al éxito y culto de la serie. Cowboys en el espacio y de fondo, mucho jazz. El opening refleja eso, una estética de policial retro con bloques de colores y sombras. Aquí hay más predominancia de lo estético y el opening pasa a ser una apertura más delicada y cuidada.

Del lado estético podemos mencionar el opening de SamuraiChamploo (dirigida también por el director de Cowboy Bebop) que en este caso es musicalizado por un rap en vez de una canción pop o rock. Otro ejemplo, influido por la estética de los cuadros de Gustav Klimt, es el opening de Elfen Lied. Aquí el opening, a modo de canción de los elfos, no se puede encasillar de manera simple. La estética configura la dimensión psicológica de la trama de la serie, introduciéndonos en el universo de dolor y pasión de sus personajes.

Un punto intermedio, entre montaje dinámico de género shonen, y de estética al estilo seinen (género adulto) con predominancia de mensaje estético y simbólico es el opening de Evangelion.

Ahora, hablemos un poco de los endings, el lado B de las series anime. Si los openings se encargan de impactar y generar expectación por lo venidero, los endings encuentran una carga menos pesada que portar. De carácter más relajado, los endings se encargan de equilibrar la balanza y demostrar aquellos aspectos que quedaron rezagados. Aquí salen a colación las típicas canciones de amistad, las baladas de amor, etc. El ending que acompañada en DragonBall es el claro ejemplo de anti tesis del opening, aquí se equilibra la balanza emocional de los espectadores (va en castellano). Otro ejemplo de esta técnica es el primer ending de Naruto, Wind realizado por la banda Akeboshi.



Claramente, no todo es piña-patada ni thriller psicológico, por lo que también están los openings de series más descontracturadas y para otros tipos de públicos (no quiero adentrar en la genealogía del anime, porque hay casi tantos términos como gustos de helado).
Algunos openings icónicos son el de Sailor Moon, el de Sakura Card Captor, o, una joya del humor y el ingenio de la industria japonesa, el ending de Haruhi Susumiya no Yuutsu. En este ejemplo se da un caso paradigmático. Una canción pegajosa que no solo invita a escuchar, sino también a bailar. El Hare Hare (nombre del baile) se popularizó entre los fanáticos del anime y ya se acostumbra a encontrar fanáticos del baile en las convenciones y eventos de manga y anime.


La industria japonesa del manga y el anime encierra paradojas representativas de la post modernidad. Este universo encierra muchas sombras que a la mayoría de los occidentales les resultan ilógicas o por lo menos, desconcertantes. Pero como se menciona en el célebre libro de Tanizaki, El Elogio de la Sombra, toda luz necesita de una sombra para ser apreciada.

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Monday, November 2, 2015

Homenajes

2015, año de homenajes.
Internet se sobresaturó con las conmemoraciones de la franquicia Back to the Future, pero no nos olvidemos de que el 2015 también fue el idilio de otra conquista de la imaginación.

Neon Genesis Evangelion constituyó un hito en la animación japonesa y marcó a generaciones enteras con sus teorías acerca del resurgir de la humanidad, los ángeles gigantes (más similares a criaturas de otra dimensión) y la teoría de la complementación humana con toda su locura post freudiana.
El 2015 es ese año también, donde Dios vuelve a la tierra a definir nuevamente, el destino de la humanidad. Y no olvidemos ante todo, que es el año donde se cumplen los 40 años del lanzamiento de la summa del rock.
Es verdad, se cumplen 40 años de Bohemian Rhapsody. 



Como mi objetivo es homenajear humildemente, trayendo estos retazos de memoria que tanto han influenciado a mí y a otros, voy a dejar algunos links para quienes tengan tiempo y ganas, buceen en busca de máquinas de tiempo y otras quimeras.

Marcelo Arce, musicólogo argentino, explica muy bien porque ha de tenerse en alta consideración esa rapsodia que hoy cumple cuarenta años, y porque no se trata de otro onehitwonder más.                              

Ahora, algo glorioso para los mal llamados otakus – la palabra posee dos significados casi opuestos dependiendo si estás dentro o fuera de Japón – es el AMV (video animado a modo de homenaje) en donde la música de Queen se compagina con las imágenes de Evangelion. Aquí es cuando advierto que el contenido es altamente avanzado y puede arruinar la serie si no la han visto. En resúmen, spoiler alert.


Otra joya que internet ha guardado y custodiado para las generaciones venideras, es la propaganda que, el ya difunto canal, Locomotion usaba para promocionar Evangelion.
El impacto y la influencia que causó Locomotion todavía es recordado por quienes solíamos invertir horas estupefactos ante tan buen criterio de selección de material. Locomotion fue ese canal que nutrió e hizo explotar las mentes de quienes querían ver animación por fuera del circuito tradicional estadounidense.
En Argentina, Locomotion era el bastión televisivo y la revista Lázer era el manifiesto con el cuál lo seguidores de esta religión se educaban.
Ambos medios hoy están desaparecidos. Locomotion fue comprado por Sony y pasó a ser, la nunca perdonada y pronto olvidada, Animax. Lázer, como propiedad de una editorial en crecimiento dedicada al manga, fue pasada al olvido debido a conflictos comerciales con las firmas japonesas. Nunca olvidaremos el nivel satírico y de gran calibre que ambos medios movilizaban. Fue tal el nivel que pregonaban que, hasta el momento, nadie ha podido relevarlos y hacerse cargo con dignidad del título  aún vacante.
Aquí dejo el obituario de Locomotion.


Rumores (y sendas entrevistas) adelantan que el equipo de Locomotion está de vuelta al ruedo, y si no pueden volver al aire, al menos contentan a sus miles de fanáticos avivando la chispa que quedó viva de esa gran fogata. Mientras tanto, los fieles incrédulos aún pueden apoyar la causa por medio de las redes sociales https://www.facebook.com/teamlocomotionoficial



Evangelion, Locomotion, Queen, antiguos bastiones mitológicos que hoy se erigen ante nosotros como templos paganos. No crean que lloramos por los tiempos pasados ratificando aquella frase simplista y negacionista. No todo tiempo pasado fue mejor, pero el futuro es incierto y de eso hay que hacerse cargo.
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Friday, October 30, 2015

¿Qué he hecho yo para escribir esto? Un breve repaso a la filmografía de Pedro Almodóvar

La historia dice así.
Recién despuntaba el año 2000 en Argentina y con él arribaron a la televisión por cable dos películas características de España. La primera era Todo Sobre mi Madre de Pedro Almodóvar, y la segunda, Torrente de Santiago Segura.
Puede ser que los decorados tan barrocos de Almodóvar, o la repugnancia que generaba el personaje insigne de Segura, hayan generado en mí una visión negativa de lo que era la península ibérica, y más puntualmente, de la ciudad de Madrid. Una sensación a encierro me generaba todo lo que acompañaba a aquellas películas.
Debo agregar también, en defensa del país, que mi padre había marchado varios años antes hacia allí y había fijado residencia y una nueva familia en la península. Esto también contribuía a mi forzoso rechazo de la simbología ibérica.
En ese entonces tenía nueve años y ambas películas se forjaban en mi mente como un único relato al cuál había despojado de sus argumentos y los había congelado como meras imágenes de lo indigno.
  
Armaré aquí, un corolario de mis propias confesiones e impresiones del cine de Pedro Almodóvar.
Hace unos pocos años volví a conectarme, y esta vez de forma muy profunda, con el cine del creador manchego. Casualmente el proceso de ver toda su filmografía lo comencé en la mismísima España, en un año marcado por el reencuentro con mi padre y su familia.
En esa nueva aventura pude identificarme, divertirme y experimentar muchas de las artimañas, recovecos y bellezas que habitan en las historias de Almodóvar, y hacia el final, las preguntas que rondan mi cabeza eran cada vez más numerosas.



Al repasar la larga lista de las películas de Almodóvar podemos identificar diferentes estilos y géneros que van sucediéndose a través de los años de producción del autor.
Se suele decir que el director posee tres etapas claramente identificables. Almodóvar no es una marca o una muletilla, ya que va cambiando constantemente aspectos y estéticas de una película a otra. Lo que sí podemos reconocer son figuras usuales, símbolos, y hasta roles que se repiten con alguna variación.
El dominio técnico y formal del cine de Almodóvar fue mejorando con los años y es por eso que sus primeras películas suelen ser agrupadas en un pseudo grupo nominado como etapa experimental. Experimental porque los protagonistas de sus historias suelen ser personas retorcidas, salidas de ese caldo proveniente del under madrilense de donde el mismo autor proviene - tomemos en este caso otro significado de la palabra retorcida, no relacionándola con algo malo si no diferente, despojando aquí la dimensión negativa que se le suele dar a la palabra.
Una clave en Almodóvar es que él mismo escribe y dirige sus propios guiones, aunque varias veces se ha valido de colaboraciones, nunca dirige un guion que él no haya concebido. Esto nos permite entrever que en gran parte de sus relatos hay rasgos autorreferenciales, y también podemos marcar una diferencia entre Almodóvar y los directores que solamente dirigen guiones de otras personas, ya que esto convierte al director guionista, en un intérprete de una obra  propia, como suele suceder en el teatro cuando un director dirige su propia obra o en la música, cuando un compositor dirige o lleva a cabo la ejecución de una pieza propia.



Hagamos una disección de las cosas que más impactan en las películas de Almodóvar. Para empezar propongo que derribemos un prejuicio sobre los argumentos de sus películas. Si bien, algunos títulos como Matador o La piel que Habito en mayor medida, o Carne Trémula y Kika, llegan a marcar ritmos de suspensos hasta rayar con lo incómodo, no hay que dejar de observar que las historias tratan mayoritariamente de amor y del desencuentro. En base a estos ordenadores, podemos ir identificando diferentes lugares comunes en la filmografía del cineasta. La madre que todo lo tolera y que es el pilar de la más disfuncional de las familias, el amante que no soporta la felicidad y se empuja a un abismo de soledad y martirio, son sólo algunos de los personajes que se construyen una y otra vez. También debemos observar que los personajes compuestos no son inmutables si no que poseen una viveza y animación tal que están en constante cambio. Los personajes protagónicos, aquellas figuras que nos cautivan y nos atrapan, son las que se encuentran en constante movimiento y cambio. Sus pasiones y motivos nos son desconocidos la mayoría de las veces y eso puede parecer incomprensible, pero al final podemos percatarnos de que justamente estas personas cambian y no permanecen inmóviles ante el transcurrir del tiempo. Así como sucede en el cine y en la mayoría de las artes, el gusto mayoritario por una obra se logra, en base al nivel de identificación que tiene el público con ésta. Como público, somos adeptos al arte que nos comprende, que nos hace vibrar, que nos estimula y que nos deja un resabio dentro.


Ahora, uno podría preguntarse tranquilamente el porqué de escribir sobre el cine de Pedro Almodóvar.

A partir de 1990, con películas como La Flor de mi Secreto, se empieza a configurar una práctica usual dentro de la narrativa de Almodóvar, que consiste en crear dentro una película el argumento para una nueva. Así es como el personaje de Leo es quien escribe el relato que luego dará forma a Volver. Y así también sucede con la inteligente y acertada selección de casting que nutre y da vida a cada nueva producción. Almodóvar se sirve de un abanico de actores que recorren habitualmente sus películas. El caso más notable es el de Chus Lampreavre que siempre brinda una cuota cómica a cada relato y se ha convertido en un verdadero ícono de la filmografía del director. En La Flor de mi Secreto también observamos una simulación in situ donde el personal de un hospital debe capacitarse para informar a distintos usuarios de la defunción de un pariente. Esta escena se vuelve a repetir en Todo Sobre mi Madre, un film exquisito y el predilecto de quien les escribe. Aquí podemos ver como Manuela, la protagonista encarnada por Cecilia Roth –acaso una de las primeras chicas Almodóvar después de Carmen Maura-, es quien primero instruye y protagoniza aquellas pruebas o capacitaciones, y luego le toca a ella misma vivir la situación real y a sus compañeros les toca dar las malas noticias. Así quien era anteriormente era el actor se convierte en la persona despojándose de cualquier frialdad y falsedad. La tragedia se hace realidad y los personajes cobran dimensión y profundidad al verse involucrados en estas situaciones ahora reales.
De esta manera las películas de Almodóvar se fueron nutriendo de uno de sus rasgos más importantes y trascendentes, su propia simbología. Así, cuando vemos a Javier Cámara, Lola Dueñas y a Cecilia Roth arriba de un mismo avión podemos intuir que el telón está a punto de levantarse. Almodóvar arma su propia compañía itinerante de actuación con la cual recorre nuestras mentes y nutre nuestras mentes.
En base a identificarnos con estos personajes el director juega con nosotros y pone a prueba a su público ¿Cómo podremos identificarnos con un padre que ha perdido a toda su familia y que se encuentra viviendo un crudo infierno si además, es un secuestrador y dueño de una sangre fría digna de un psicópata? ¿Y qué pasa con Raimunda, la protagonista de Volver? ¿Toleramos su iniciativa y su rudeza ante la adversidad pero somos capaces de aceptar que encubra un asesinato? No hay medias tintas en estas películas y nuestra aceptación es llevada hasta el final. Pero aquí Almodóvar no nos cita como jueces ni como testigos, nos cita como partícipes, son nuestras propias pasiones y nuestros propios deseos los que se ven en la pantalla y debemos recordar ante todo que nadie es igual que ayer, todos hemos cambiado.


Con La Flor de mi Secreto también comienza una asociación artística entre Almodóvar y el compositor Alberto Iglesias. A partir de aquí, Iglesias se hará cargo de la banda sonora de cada nueva producción y lo hará con creces. El ritmo del montaje se ve afirmado en buena medida por el dominio compositivo de Iglesias. Antes de asociarse con Iglesias, las películas de Almodóvar tenían contenido y poseían muchas cosas que hoy podemos ver como positivas, pero no poseían un dominio en lo sonoro que fuese admirable y a veces éste ni siquiera lograba ser aceptable. Ahora que la historia ya está escrita podemos afirmar que Iglesias es un compositor Almodovariano, pero sólo por el hecho de que la música de las películas de Almodóvar son de su autoría. Esto no es ninguna nimiedad, sino que es loable reconocer que el universo sonoro de las películas de Almodóvar se ha visto mejorado e incluso ha alcanzado su madurez gracias a Alberto Iglesias.

Éste nuevo universo sonoro de Almodóvar se ve reforzado por el uso escénico de diversos boleros. Por nuestros oídos desfilan interpretaciones de Chavela Vargas, Caetano Veloso y también Sara Montiel. El uso del bolero, con su lírica de desamor y fatalismo nutren a los personajes de una dimensión profunda que nos permite relacionarnos con ese mundo que se nos muestra. Y aquí es donde el universo sonoro y el visual se unen para lograr otro gran acierto de Almodóvar, la representación teatral dentro de las películas. Así vemos a Gael García Bernal imitando a Sara Montiel o a Marisa Paredes cantando un bolero ante una audiencia multitudinaria. Este universo que se conecta con las creaciones de Ingmar Bergman y de Bob Fosse permiten a Almodóvar crear un momento de comunión entre los espectadores y los intérpretes. Aquí el deseo se encarna y nuestras fantasías pueden realizarse aunque sea sólo por período breve. Y para no olvidarnos, mencionemos también ese lado olvidado de las películas que es el doblaje de sonido, donde Almodóvar monta proverbialmente parte de Mujeres al Borde de una Ataque de Nervios o el comienzo de La Ley del Deseo.



Los diálogos cómicos e ingeniosos, la revisión de una sociedad que vuelve a construirse de espaldas a uno de sus periodos más oscuros, la dirección de arte tan atenta y barroca, la sensualidad y aquellos besos, algunos tan desabridos y forzosos como otros tan profundos y sinceros - como el de Antonio Banderas, quizás el primer chico Almodóvar, a Eusebio Poncela en La Ley del Deseo - son lo que nos invitan a revisar una vez más la creación de Pedro Almodóvar. Este artista reafirma como ser humano, la propia creación de uno mismo como individuo y como persona, y la construcción de un universo propio dentro de un marco de fantasía que sabe y se parece mucho, tal vez demasiado, a la realidad.
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Friday, October 16, 2015

Post Scriptum: Where is Jessyca Hide

En julio pasado escribí la nota Where is Jessyca Hide sobre la dirección de arte en las series de televisión. Ahora sumaré a la biblioteca de recomendación la ya finalizada Mad Men.
Un juego de palabras entre AdMen (advertising men), hombre de publicidades y Mad Men, de traducción literal, hombres enojados.

La dirección de arte no es magistral ya que no se hace tanto hincapié en ella en este caso, pero sí se puede apreciar una gran trabajo por la escenificación y la reconstrucción de la época y las costumbres de los ´60, acompañados por un vestuario detallista y más que nada, por un correcto uso de la música. Sí, digo correcto y hasta podría decir audaz ya que la música utilizada es estrictamente de época (una de esas que la gente suele añorar sacando a colación el nunca bien ponderado “todo tiempo pasado es mejor) y refleja los cambios de gustos y tendencias de cada año. Podemos escuchar Cha Cha, Jazz, lo mejor de cada momento y la irrupción del rock y el pop como una erupción volcánica que deja detractores y amantes dentro de la misma serie. Lo que mejor refleja, no es sólo un atento uso de lo mejor del repertorio de la época, si no, la reacción de los personajes y las costumbres ante la diversidad y los nuevos géneros.

Mad Men funciona como una radiografía de época donde podemos experimentar las reacciones de los “americanos” ante los sucesos más relevantes de la década tales como el comienzo de la guerra fría, luego Vietnam, el asesinato de Kennedy y más que nada, toneladas industriales de machismo, exitismo, consumismo y doble moral al mejor estilo American Way. Al comienzo la serie se hace difícil de llevar, al menos, si no dejas de lado los prejuicios y te acostumbras a querer a estos hombres tristes.

Es una pena que la industria de televisión, que tanto suele vanagloriarse sola con los premios Emmy, no haya podido recompensar de manera más grata a una de esas series, que cada tanto, coloca un espejo cruel ante nosotros, no para mostrarnos aquello que más nos gusta ver aunque sea mentira encerrados como Alicia en un viaje fantástico. Este espejo nos recuerda todo aquello que más odiamos y detestamos de nosotros mismos, como costras que se nos adhieren al cuerpo y que no nos podemos quitar.

Si el argumento no convence y el torbellino de vanidad y egoísmo nos avasalla, bueno, siempre se puede escuchar la banda sonora y disfrutar de un viaje gratis a una gran época de la música acompañado de grandes dosis de nostalgia.






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Sunday, October 11, 2015

El debate ausente

2015, año de elecciones en Argentina. Se debate mucho, pero sobre pocos temas y con grandes ausencias de tópicos en la discusión política. Algunos aspirantes a los próximos cargos vacantes hablan sobre un abanico más grande y variado de temas que otros. Los temas de siempre, más polemizados acaparan la agenda y ofuscan temas más escabrosos y quizás, más definitorios que los candidatos y candidatas esquivan, tal vez, con motivo de no pronunciarse para evitar perder votantes indecisos.
Al fondo de la bolsa, quedan los temas de educación y cultura. La agenda se marca sobre los temas más sensibles a la opinión pública, y a veces, como forma de ataque a los gobiernos oficialistas. Se habla mucho de temas de seguridad, tráfico de drogas, corrupción, pero se esquivan las preguntas sobre economía. Parece que todas las respuestas darían un mal sabor de boca a los candidatos, y pocos se atreven a llegar a esas costas tan lejanas.

Nuevamente, el arte parece estar fuera de las definiciones de los gobiernos entrantes. Si bien, la huella y el camino que ha allanado el saliente gobierno nacional sí da mucho para debatir e incluso, para reconocer. La creación del Ministerio de Cultura, la ley de Medios, la apertura del Centro Cultural Néstor Kirchner, el programa de Orquestas Infanto Juveniles, son algunos hitos que han aireado a muchos sectores culturales, que se vieron beneficiados en gran medida y que aún necesitan de mayores estructuraciones e incentivos debido a que son actividades que no generan ingresos económicos ni mueven valores de mercado, que además las políticas de turno suelen ignorar por su fragilidad y profundidad logística y por el poco redito que generan en materia política. Claro que no todo es color de rosa, ya que muchos de estos logros se ven amenazados por la falta de condiciones óptimas en la contratación de muchos trabajadores o los ataques mediáticos sufridos a varios de los nuevos sectores culturales surgidos en los últimos años.

Hay quienes tratan la cultura como si se tratase de una sección prime time, y por momentos da dolor y asomo de lágrimas a muchos, la presencia de los candidatos a ocupar el famoso sillón de Rivadavia en programas como Showmatch o en la mesa de almuerzos más famosa del país. Acaso, la cultura, identidad y valor i
ntrínseco de una nación, muchas veces es ignorada y rezagada al fondo de una lista de necesidades que no son menos importantes para el bienestar de la población, pero que no merecen un trato preferente en desmerecimiento de otras. Se habla de vecinos, de argentinos, de compañeros, pero se desconoce la identidad de esas personas, las características que los hacen únicos y aquello que forja su identidad cultural.
Tanto la inversión, como la desinversión en el campo de la cultura no tienen sus efectos de un día para otro, ni tampoco arrastran corridas bancarias o pánico en el electorado, pero sí afectan a la educación general que a largo plazo, pasarán factura.

El arte y la cultura tienen tanto que ofrecer al bienestar de un país, al desarrollo intelectual de sus habitantes, y más que nada, al desarrollo de sus capacidades creativas e inventivas. Acaso, la similitud del arte con el juego, es tomado como un problema en vez de una ventaja. Como si la inventiva, el ingenio, la improvisación y las formas “poco convencionales” de relacionarse y actuar, fuesen un problema ante lo “convencional” y “establecido”.
Sorprende el pliego de los políticos, por ej. a la visita de un artista como Daniel Barenboim en Argentina, que pregona por la difusión de las actividades musicales en favor del diálogo entre diferentes naciones y religiones. La música favorece el diálogo entre personas, más allá de  sus diferencias políticas o religiosas, esa es la tesis de Barenboim. Hay un sector de la política que pareciese hacer oídos sordos a las palabras de quienes son sus invitados. El diálogo sólo se genera ante una cámara sin micrófono.
El poder de los medios de comunicación es enorme, y por eso mismo se entiende la importancia de los candidatos de estas elecciones de usar esos circuitos ya consolidados. También, al aparecer en los medios, se ratifican los símbolos televisivos y la cultura del prime time y del rating.

La problemática del arte y su función dentro de la sociedad es un debate que siempre estuvo presente en la historia de la civilización humana, y puede que nunca deje de estarlo. Lo que puede sorprender tal vez, no es la escasa amplitud del debate sobre estos temas en el panorama de las elecciones presidenciales, si no, incluso, la ausencia de ideas como una táctica de desconocimiento  al estilo “De eso no hablamos, porque nuestros problemas son más importantes”. Y eso nos lleva a preguntarnos, si la crisis es grande, si nuestras ideas están tan socavadas ¿no podríamos probar nuevas medidas?               
Como cita Oliver Sacks en su libro Musicofilia, los cerebros de las personas que se estimulan en su niñez muestran cambios en su actividad que las personas que no tienen ese estímulo no logran.

¿No vale la pena reforzar y mejorar las políticas de inclusión social por medio del arte? ¿Acaso no sería importante reforzar la tarea del arte, de la expresión y de la creatividad dentro de los colegios?

Para clarificar el asunto deberíamos realizar una supuesta radiografía cultural, y examinar el perfil cultural de cada candidato. Esto nos daría pistas e incluso, podríamos forjar un perfil certero sobre el rol que le atribuyen los candidatos a la cultura, y específicamente al arte. Basta recordar algunas perlas como los reconocimientos culturales a bandas de rock, los grandes recitales con las estrellas del momento, sean en una ciudad o en la costa bonaerense. El problema no es el género ni el estilo, porque el arte vale para todo y no hay que caer en juicios de valor que no vienen a cuento. La cuestión radica en cómo el arte puede ser usado como una herramienta política, y no cualquier arte, sino ciertas partes de éste que sirven para alcanzar a la mayor parte del electorado, como si se tratase de publicidad. La política aquí actúa como adquisidora de símbolos. Existe el arte, que compone el corpus cultural de un sector de la población, y al utilizarlo, la política se sirve de ello para mimetizarse y alcanzar a ese sector.

 Nos quedan muchas más preguntas y aun así las respuestas que tenemos son pocas e insignificantes. Nos queda la crítica y la observación con juicio y perspectiva. A manera de rezo podríamos decir que podemos seguir buscando hasta llegar al momento en que el arte transforme la política, y que no sea de la forma inversa. Que un electorado formado y concientizado del valor del arte dentro de la sociedad y de la cultura pueda defender la posición y la importancia de ésta.
No nos queda mucho más que mirar el horizonte y actuar porque el mañana se parezca mucho más a lo que nuestros sentidos y emociones nos muestran.



Referencias:
Sobre la política y su relación con los medios audiovisuales:


Sobre las propuestas de los candidatos a Presidente:  
                http://queproponen.com.ar/argentina/#propuestas

Sobre la precarización laboral en el Programa de Orquestas:

Musicofilia, Oliver Sackz.

Ed. Anagrama, Barcelona, 2009.
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Friday, October 2, 2015

Comentario mainstream #2

Es momento de hacer una breve parada técnica.

Nada mejor que detenerse, tomar algo, respirar y aprovechar para salirse un poco del guión para realizar unas jugadas atípicas.              
Me gustaría invitar a todas las personas que leen este blog a compartir su contenido por cualquier medio, y también, si gustan, pueden encontrar más cosas vía twitter.
Por supuesto, invito a que comenten y a que dejen mensajes aquí en el blog. El lugar está abierto a discusión y comentarios, y es un gusto para mí tener una devolución.

Quisiera aprovechar el momento, y agradecer a Milagros Amondaray, que de forma muy generosa, reposteó la nota más visitada y requisada del blog, “La música en Ninfómana”. Invito a que pasen por el blog de Milagros a chusmear (Como siempre, recuerden “pinchar” o hacer click, los enlaces en color para acceder a las páginas).

Me desvío de la música, su crítica y su estética, pero quisiera compartir varios canales de YouTube que encuentro muy enriquecedores y que resultan entretenidos e interesantes a la vez. Los canales de YouTube, son como pequeños lugares donde los usuarios asiduos de la página, suben y comparten sus videos, en muchos casos de creación y producción propia.  Hay contenidos para todos los gustos, idiomas, colores y gustos.

En el caso de música, podemos encontrar dos canales muy prolíficos en materia de covers y versiones. Ambos equipos, de manera muy inteligente, han sabido potenciar sus producciones, haciendo visible la creatividad puesta en juego dentro de sus arreglos. Es decir, si suena una matraca casera o un espanta suegras en el arreglo, también nos lo muestran de forma creativa en el video. O sea, aquí tenemos una doble genialidad, un buen arreglo que deviene en un buen video. Una forma cerrada y totalmente intrínseca, en la cuál, es difícil imaginarse un aspecto sin el otro.
Los canales efectivamente son los de Pomplamoose, y los Walk Off the Earth
También, pero en el campo más masivo, están los chicos de Ok Go con sus genialidades todo terreno.


Ahora, no harán música, pero sí realizan contenidos muy interesantes, los muchachos de
Nerdwritter, sobre arte en general, y Every frame a Painting, sobre cine.
Cada segundo vale lo gastado e invertido, y cada video defiende la tesis de que internet ha venido para garantizar un mejor acceso y circulación de la información.
En este caso, permito cerrar con una cita de Juan Carlos Paz, compositor argentino:
"¿Quién fue el ingenuo que afirmó: "nada hay nuevo bajo el sol", cuando en realidad cada día redescubrimos el mundo, contemplándolo con ojos de constante asombro? 
Hay que afirmar todo lo contrario: todo es nuevo bajo el sol, si somos capaces de percibirlo con pupilas perpetuamente renovadas y despiertas".


A crearse una cuenta de YouTube, a suscribirse a los canales y ¡a disfrutar!
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